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miércoles, 10 de marzo de 2010

Y LA MUJER SUEÑA CON SER VIENTO Y DEJAR SU CUERPO EN LA MONTAÑA

Por Francisco José Francisco Carrera
Incluido en el ciclo La Creación del Universo de la Medusa

Y viendo la mujer

que la forma

del hombre

había cambiado,

quiso besarle

las entrañas

y probar de nuevo

la sangre que da vida.

Y mirando a los ojos

del hombre que no era hombre

vio su nueva forma reflejada,

ahora ella el viento,

era la primera madrugada.

Ambos sin cuerpo ya

se fundieron en una sola esencia

y supieron

que el viaje acaba de empezar.

Quedaba un mundo entero

por recorrer,

miles de vidas

por celebrar,

con aquellos nuevos sexos

que les florecían en el corazón

supieron que tras las montañas

infinita del alma

tendrían su nuevo cuerpo,

un cuerpo para cada uno

pero que sería de los dos.

Y así, volando al ser viento

se amaron cada segundo

sin saber quién era él,

quién acaso ella,

sólo el amor quedaba,

sólo la risa

y sólo la paz.

viernes, 26 de febrero de 2010

EL NACIMIENTO DEL HOMBRE CON LA MIRADA DE LA MEDUSA

Por Francisco José Francisco Carrera
Incluido en el ciclo La Creación del Universo de la Medusa

...y viendo el hombre

que su forma era un desierto

pidió ayuda al universo.


En sus sueños la verdad última le fue revelada:

era hijo de la serpiente.

Se soñó entonces

mujer

y sus cabellos

eran serpientes.

Y todo

por primera vez

estaba bien para él.


Al despertar, supo que había llegado el momento de renacer.

La madre eterna que da vida y muerte

vino en la forma de una enorme nube oscura,

lo tomó en su vientre de nuevo,

lo destruyó miembro a miembro

y una vez devorado en el espacio infinito,

el que fuera hombre

volvió a gestarse dentro de la misma tierra:

Y todo seguía bien para el nuevo ser.


Volvió a nacer con cuerpo de hombre

pero ahora tenía dentro de él

la mirada de la Medusa

y el corazón de la mujer

con serpientes en la cabeza.

Ahora era él y era ella

sin ser ninguno de los dos.


Y tenía claro su destino:

mirar el mundo de nuevo

con la mirada de la Medusa

y decir a todos

lo que aquella mirada traía y lo que habría de ver.